Olvidar, olvidar no es tan fácil,
Cuando en lo profundo del alma
Te sientas a observar.
 
No es tan fácil
Cuando rompes con la calma
Sin detenerte a pensar.
 
Y aunque hice el intento
Fue imposible detenerte
Porque a pesar de mi esfuerzo,
No pude evitar tu muerte.
 
Ahora no estas con migo
Y dejas vestigios en mi corazón
Pero es este el maldito tiempo
El encargado de mi perdición  
 
Tu, que en mi niñez me acariciaste,
Que mi crecimiento acompañaste,
Que en mis tristezas consolaste,
Y, en tan solo un momento, te marchaste.
Dejaste dentro de mi alma
Los recuerdos tan hermosos
Que tan solo tú plasmaste.  
 
Mi recuerdo, afligido y demacrado
Te piensa con amor, dolor y rencor,
Porque con tu ausencia
Mi corazón que un día
Sintió estar perdido,
Con el correr del tiempo
Ha tomado rumbo como soñador.  
 
Pero es que ahora comprendo
Que aunque duela en el momento
Tu muerte deja con migo
Una vida alegre, y tu recuerdo.