Cuánto hace que yo no existía,
Y era una semilla
Esperando brotar.
  

Cuánto hace que yo no vivía, 
Y buscaba en tinieblas
Jamás retoñar…
  

Fue en el mismo instante en que mi ilusión perdida
Enjuagada en gotas de hermoso esplendor,
Dio por fin, un asomo de vida
Que al paso del tiempo se convirtió en amor.
  

Fue al rozar con susto
Aquel dulce espacio,
El que dio la fuerza 
En mi corazón;
Y aquel momento
De hermoso retrato
Lo que da sentido a mi inspiración
  

Y con el paso lento del tiempo a mi lado
Me fui convirtiendo en hermoso rosal
Y fueron brotando con dulce resabio
Los pétalos rojos que me cubrirán.
  

Nacía el primero, dulce y adornado
El cual nunca tuvo miedo de soñar,
Y así lentamente iban despertando
Aquellos momentos que no volverán
  

Ya estaba bien grande
Y un poco marchita,
 Y La esperanza triste ya estaba muriendo
Pero muy adentro
Brotaba alegría,
Que daba esperanza sin remordimiento.
  

Mis pétalos duermen ahora en tu regazo
Y esperan ansiosos poder despertar
Pero el dulce néctar que tiene tus brazos
Son el alimento para perdurar.
  

Aun en las tormentas 
Mi corazón doliente, 
Busca la alegría de tu vital cantar
Y es que ni el canto del viento lejano
Trae como tú tal vitalidad.
  

Mis raíces muertas me están despegando
Quitando con sigo mi tranquilidad
Pero como un cuerpo que se esta alejando
Eres tú la calma y la serenidad.