La calle, es un mundo de matices en el que cada persona, es la encargada de pintar su futuro y de hacer de este, una esperanza o una desilusión. 

Hoy en día, es cada vez más angustiante y deprimente hablar de aquella realidad ineludible de la cual ninguna ciudad se salva, y más aun, en un país como Colombia, en el que todos los días las cifras de desplazados aumentan y las soluciones y ayudas a estos disminuyen. 

Es por esto, que el medio de subsistencia de cada una de estas personas que no tienen apoyo mas que el que ellos mismos puedan brindarse (y eso si no hay rencores entre ellos), recurren diariamente a la calle a buscar una forma de subsistir, a vivir ese nuevo mundo frío y tenebroso, en la que no hay limitante mas que las esquinas y en las que las paredes parecen no existir, para tratar de labrar un destino un poca mas provechoso para sus vidas. 

Niños, adultos, jóvenes y hasta ancianos, lidian diariamente con este vivir, unos de forma provechosa, pero otros, recurren a los medios violentos para expresar su rencor a aquel pasado que tuvieron, en el que nada les falto, o al menos no les falto tanto como les falta ahora. Pero como existen varias formas de vivir en este medio también existen otras para llegar aquí, unos lo asumen como un reto, otros, por necesidad, pero otros lo asumen como un escudo para evitar y evadir los problemas que en sus hogares tenían.  

Lo que complica mas la estadía de estas personas en este mundo tormentoso, es la apatía de la sociedad ante ellos, es la arrogancia con la cual aíslan a estos seres del mundo, y la forma en la que se desvanecen sus sueños, sueños que ellos como personas anhelan cumplir, pero que es un mundo tan cruel se convierten en esperanzas frustradas de las cuales incluso desisten, para cambiarlas por aquellos alucinógenos con los cuales sueñan despiertos, con los que las miradas de burla de los que los rodean parecen ser gritos de aliento y en la que la memoria recuerda el pasado, un poco borroso, para después olvidarlo, para después sentirse señalado por la sociedad, por aquellos que creen de este un problema ajeno, y no se dan cuenta que ahí en este mundo tan grande una esquine, una acera, un semáforo, y hasta en el peor de los casos un calabozo, esta disponible, disponible para cualquier persona, quizá, puedas ser tu.    

“la calle es un mundo de dos caras, de día el comercio, las oficinas y la gente son las que priman, pero en la noche, reviven aquellos desaparecidos, recobran vida aquellas botellas de sacol, para después en el amanecer, dejar su huella con los cartones con los que se arroparon para desaparecer de nuevo”Chiara Lubich 

Y como en el texto bíblico de marcos 9, 41 que nos promete una recompensa para todo aquel que ayude al prójimo, así sea con un vaso de agua, nos enseño también que la solución a esta realidad esta en la misma sociedad para lograr dales a estas personas un momento de felicidad, un momento de fraternidad, de sentirse amados y queridos por la sociedad misma que los llegó a maltratar.